Dios, Padre de las misericordias
Dios, Padre de las misericordias y fuente de todo consuelo, que, por el inmenso amor con que nos amaste, nos diste el corazón amantísimo de tu Hijo unigénito para que haciendo con él un solo corazón te amemos con amor perfecto, concédenos vivir en intensa caridad entre nosotros y en unión perfecta con este divino Corazón, para que viviendo en su amor y su humildad se realicen los justos anhelos de nuestro corazón.
Amén.
