Crónicas desde Guayaquil

Ante la repetida insistencia de mis hermanos de comunidad (sin ser el más digno, pues no ha sido mi talante) de informar a la CJM, a modo de crónica, sobre la marcha y vida de nuestra presencia en Ecuador y, particularmente, en la Provincia de Guayas y Santa Elena, quiero acceder a darles algunas noticias de ésta nuestra comunidad local, que tuvo sus inicios el día 12 de diciembre de 2007, con la llegada a la Parroquia de Santa María del Paraíso, en Guayaquil, de los Padres Modesto Carlos Cervantes Mejía y Manuel Felipe Cardona Cardona, quienes no sólo asumieron la responsabilidad de esta parroquia sino también la de de Nuestra Señora de la Unidad de Altötting, en la Ciudadela de Bellavista, encargándose al P. Manuel la guía espiritual de esta última y al P. Modesto, de la de Santa María del Paraíso, en la Ciudadela El Paraíso.

 Para ser consecuente con la historia de nuestra presencia en esta parte del Ecuador, quiero acogerme al archivo, dejado en manuscrito, por el P. Manuel Cardona, que transcribo textualmente como sigue:

  •  “El 12 de diciembre de 2007, llegamos a la ciudad de Guayaquil – la más grande del Ecuador 3’300.000 h. (sic) los padres Modesto Cervantes y Manuel Cardona, para tomar las parroquias de Santa María del Paraíso y de Nuestra Señora de la Unidad de Altoetting, situada en la ciudadela Bellavista en la Avenida Velazco Ibarra, junto a la Unidad Educativa B/vista.
  • “El viaje lo realizamos por tierra, junto con el P. Charly García y John Carlos Alcendra – gran colaborador de las labores pastorales, en la parroquia de San Juan Eudes de Quito, de donde salimos a las 7.30 a.m.
  • “La llegada a Guayaquil fue a las 4 p.m., hora en que fuimos recibidos por el P. Plácido Muñoz que estuvo al frente de esta Comunidad católica durante año y medio.
  • “Inmediatamente después de saludar a los cuatro viajeros el P. Plácido, comenzó a hacerle entrega al P. Modesto con iventario (sic) en mano de la dotación de la casa: comedor y sala, alcobas, cocina y los electrodomésticos, etc., líneas telefónicas dos, Televisión x cable (sic), internet, etc., y del templo con: altar, ambón, sede, sagrario, imágenes (sic), vasos sagrados, libros, sacristía,                 (sic) y del despacho parroquial con sus escritorios, papelería, libros de Registro de: Bautismo, Matrimonio, confirmación, etc.
  • “El P. Modesto no recibió, ni libro o cuaderno de contabilidad, ni dinero, ni 1 centavo de dólar.
  • “La casa parroquial de Santa María del Paraíso, es una buena casa, con dos habitaciones, para el párroco y para el vicario,, y una pieza de huéspedes que sólo sirve para estar una noche  o dos, ya que no tiene baño, ni ventana, ni closet.
  • “El templo lo encontró el P. Modesto en regular estado: las bancas de color crema y en mal estado. El nuevo párroco con el paso de los días y los meses, comenzó a motivar a la comunidad de feligreses, para – renovar el templo – (sic) comenzando por las bancas; Buscó ebanistas que le hicieran un presupuesto y se transó por el q’ le ofrecía hacer cada una por cien dólares.
  • “Rápidamente los feligreses comenzaron a hacer sus donaciones, por familia, empresa o individualmente. En el mes de mayo de 2008, ya tenía el dinero para hacer las bancas. Solo (sic) se vino a comenzar el trabajo como en agosto, trabajo que fue muy lento por parte del carpintero que quedó mal en todos los sentidos: en el tiempo, fecha de entrega y calidad de la madera y el trabajo como tal. Solo (sic) al fin del año entregó las últimas bancas, que quedaron la mayoría cojas y hubo que buscar a otro ebanista para arreglarlas y darles un acabado mejor.
  • “En el mes de septiembre se hizo la pintura total del templo: el color crema de paredes, techo, y de puertas y ventanas – se cambió por el color blanco que le dio una gran presentación al templo; se le colocó una iluminación espectacular, con una limpieza exelente (sic), con arreglos florales maravillosos, hacían del templo de la Ciudadela “El Paraíso”, motivo de atracción par los cristianos, aún de otras ciudades y orgullo para los católicos de esta Comunidad.
  • “Uno o dos meses después el P. Modesto hizo colocar piedra de color verde, a la pared que rodea a la Patrona “Santa M. del Paraíso”, a la que rodea al “Resucitado”, a la derecha e izquierda del Sagrario. Atrás se colocó de esa misma piedra al fondo de la pared, donde está el cuadro de Jesús de la Misericordia, San José, el Divino Niño, los Santos Ecuatorianos, los guardaescobas (sic) de todo el templo y afuera del templo, lo equivalente a la pintura del zócalo también lo colocó en piedra, así como fuera del despacho parroquial.
  • “Fue una Renovación total del templo, que era muy solicitado para celebraciones e intenciones de Misa, para Bodas, bautismo y difuntos.  
  • “Con el templo con una presentación exelente (sic), las Celebraciones Liturgicas (sic) del P. Modesto con mucha solemnidad, buen canto, lectores, etc, tuvo una Acogida que hizo regresar a fieles que se habían retirado por algún motivo en años anteriores.
  • “Todo lo anterior se realizó con: Comidas acriollas, bingos y donaciones de los fieles, que fue excelente en todo el sentido de la palabra.
  • “Dentro de la casa funcionaba un Dispensario Médico y la gente venía a preguntar, qué servicios médicos se prestaban, el horario y los nombres de los médicos. Entonces el P. Modesto arreglo (sic) el garaje d. la parroquia 1 pieza más, para situar allí el dispensario y la entrada de la casa para la atención de Despacho parroquial, confesiones, entrevistas, de manera que hubiera privacidad en la atención al público y se delimitaran los campos de la parroquia y el Dispensario médico.
  • “De lo q’ cobraban los médicos, dentistería, laboratorio ect. (sic), la mitad era para ellos y la mitad para la parroquia, como 1 pequeño alquiler por el local de que ellos disponían y además para pago de servicios. So funcionó bien, unos seis meses, pero poco a poco fue decayendo, a tal punto q’ en junio de 2009, ya ellos no aportaban a la parroquia casi nada y el laboratorio estuvo casi un año sin dar nada.
  • “Hoy 7 de septiembre de 2009 ya no funciona el dispensario. Los médicos y sus asistentes le echaban la culpa de que no le invertía al dispensario en instalaciones y en equipos y tienen razón, pues el objetivo de una parroquia, no es prestación de servicios de salud, sino pastorales, espirituales, servicios liturgicos (sic), consejería, acompañamiento a los grupos apostólicos, etc. La parroquia del Paraíso no tiene dinero para invertir en un dispensario médico y si lo tuviera sería para la catequesis, construir al menos dos habitaciones para sacerdotes que hacen falta.
  •  “Debajo de la cocina y habitación del P. Vicario funcionaba un pequeño restaurante que suministraba almuerzos a obreros, empleados e incluso a familias de la Ciudadela; valía 1 dolar (sic) 40 o 1,50. Pagaba de arriendo 250 dls (sic) mensuales; comenzó a decaer hasta que cerró las puertas, por la competencia de varios que había, cerca en la Av. Carlos julio Arocemena (sic).
  • “La Parroquia Santa María del Paraíso posee una sacristía regular de tamaño, no  tiene ventana, es sumamente caliente, posee 1 baño y tiene albas, estolas, casullas en buen estado dejadas por el Padre Plácido Muñoz, queda detrás del templo, está bien presentada y tiene los libros, misal, leccionarios, rituales, equipo de sonido para que los servicios litúrgicos, se presten con la debida Dignidad con que deben celebrarse.
  •  “El horario de las Eucaristías es: domingos, 9 am y 7.00 pm. Jueves y sábado 7 am y 7 pm los días restantes sólo 7.00 pm

 

Confesiones: antes de la Eucaristía y en el Despacho.

Bautismos: cada 15 días: de 3 a 5 pm. Curso de preparación para padres y padarinos. 5pm. Bautismos.

Matrimonios: los sábados en horario a elegir por los novios.

Catequesis: sábados de 2 a 5 pm y domingos de 10 a 12 m.

Exposición con el Santísimo: jueves de 8 am a 7 pm.

Despacho Parroquial de 2 pm a 6 pm y en otro horario cuando esta (sic) el sacerdote.

Comunión de enfermos: los viernes de 10 am a 12.30 pm

Rosario de Aurora y Eucaristía: 1er sábado de mes de 6 am a 7.30 am.

 

  • “La parroquia posee 1 buena azotea donde se pueden construir habitaciones que hacen falta para sacerdotes y alguna otra instalación.
  •  “Esta es una de las pocas parroquias que no tiene capillas qué atender, ni Comunidades Religiosas.
  •  “Dentro de la Parroquia esta (sic):

El Colegio 28 de mayo con 7.000 alumnas en dos jornadas, es fiscal y cada año va el párroco por el 28 de mayo o las fiestas patronales a celebrar Eucaristía a las 10 am y 4 pm. Y 5 o 6 sacerdotes a confesar a mañana y tarde.

El Colegio Palestra, con 300 alumnos aproximadamente, particular mixto, en comunicación con la parroquia, al igual que el Colegio Billiken, con alumnos de Kinder y primaria, con los cuales fácilmente se puede contar para cualquier acto religioso

La gente de la ciudadela El Paraíso es gente de clase media, la mayoría tiene su vehículo familiar; los hijos estudian en Colegios privados que tienen su transporte propio o los padres de familia los llevan a su centro educativo. En general es gente mayor: abuelos, padres de familia.

  • “Los jóvenes (de familia), no son numerosos; una parte de ellos no va al templo a participar de los oficios religiosos y otra sí asiste con sus padres los que no participan de las actividades de la parroquia se reúnen de lunes a sábado en el parque y sus alrededores a conversar: no fuman no se drogan, juegan y montan en patineta de 4 pm a 10 pm. Veo que son gente sana. Cuando el sacerdote ha necesitado mover un Cristo (por ejemplo) u otro servicio, ellos lo han prestado con el mayor gusto.”

(Hasta aquí lo consignado del archivo dejado por el P. Manuel Cardona en un cuaderno de apuntes , a quien se le pidió este servicio de las CRÓNICAS, el cual estoy asumiendo yo, claro no con los lujos de  detalles del primer asignado).

 

Siguiendo ésta nuestra historia habida en esta comunidad que, con el correr de los días, ha venido tomando forma, pueden darse cuenta que el relato del P. Manuel abarca buena parte de su estadía en esta Parroquia desde los inicios, con el P. Modesto, luego con el que suscribe estas notas, y continuando con los Padres Gerardo Amado, Charly García y Luis Fernando Ríos, el P. Modesto Cervantes estuvo al frente de esta comunidad parroquial de Santa María del Paraíso hasta el día 6 de febrero de 2009 cuando por obediencia viajó a Colombia en calidad de vicario de la Parroquia de Santo Toribio en Cartagena, fue reemplazado al día siguiente, 7 de febrero por el suscrito, P. Carlos Emiro Bustamante, procedente, igualmente de Cartagena, en donde estuvo prestando sus servicios como párroco de San Juan Eudes, en el Barrio Daniel Lemaitre, de la Ciudad Heroica.

Con el P. Manuel empezamos a formar una cuasi-comunidad, responsable él como Párroco de Nuestra Señora de la Unidad de Altötting, en la Ciudadela Bellavista y yo en esta comunidad parroquial de Santa María del Paraíso desde donde originamos estas crónicas. No hay duda que trabajamos mancomunadamente, turnándonos los servicios de una y otra parroquia, en las Eucaristías dominicales, teniendo en cuenta que la parroquia de Bellavista (con un estrato social medio medio alto) tiene otros dos centros de Culto, las Capillas de San Eduardo (nivel social medio medio bajo) y Altagracia (nivel social medio bajo bajo), han sido atendidas diligentemente domingo a domingo.

El día 23 de agosto del año 2009 se sumó al equipo de los padres el P. Gerardo Amado, quien vino para asumir la Parroquia de San Judas Tadeo, en el Sector de Miraflores, de clase media media alta. Mientras procedía a hacer el empalme de la Parroquia que se le habría de conceder, el P. Gerardo aprovechó la oportunidad de participar del encuentro nacional de sacerdotes en Cuenca, de la Provincia de Azuay y, efectivamente, viajamos los dos para este acontecimiento eclesial habido los días 25 a 28 de agosto de 2009. Por las mismas fechas o el mes siguiente del mismo año, llegó a hacerle compañía el diácono eudista Luis Fernando Ríos, procedente de Quito para colaborar pastoralmente con el P. Manuel en la Parroquia de Bellavista y los centros de culto que allí hay, en lo que le competía en su calidad de diácono, pero haciéndole compañía al P. Gerardo. La parroquia de San Judas Tadeo se asumió ante la petición que le hiciera el Señor Arzobispo de la Arquidiócesis de Guayaquil, Monseñor Antonio Arregui, al P. Provincial Alirio Raigozo, por intermedio del P. Efrén Santacruz, superior regional de entonces, y que sólo se llegó a concretar ante la necesidad de un eudista más que reforzara la pequeña comunidad naciente, viendo la falta de espacio para acogerlo en la Parroquia de Santa María del Paraíso.

El trabajo del P. Gerardo Amado fue, más bien, de corta duración por circunstancias ajenas a su voluntad y que obedecían más bien a la no adaptación en la nueva obra que asumía la CJM. Ante esta situación la decisión del P. Gerardo fue definitiva: dejar la parroquia, que entregó hacia el mes de diciembre al P. Charly García quien, llegando de la Parroquia de San Juan Eudes, en Quito el día 16 de diciembre de 2009, lo sucedió como Párroco, con lo que el P. Gerardo se dio un tiempo de descanso en Colombia con su familia por un corto tiempo, para luego volver con otra misión en Ecuador.

Así, pues, frente a la Parroquia de San Judas Tadeo, se responsabilizaron el P. Carlos Eugenio (Padre Charly) García y el diácono Luis Fernando Ríos, quien después de la llegada del nuevo párroco, se ausentó para darse a la tarea del retiro espiritual y los preparativos para su ordenación sacerdotal, ocurrida en la Parroquia de San Juan Eudes, en el Barrio La Ofelia de Quito, hacia el 15 de enero de 2010.

Con la llegada del neo presbítero Luis Fernando, se conformó la comunidad local con el nombre de “Padre Alfonso Ruiz” (primer sacerdote eudista ecuatoriano), integrada por los padres Carlos Eugenio (Charly) García Llerena, superior y animador local, Manuel Felipe Cardona Cardona, nombrado para esta comunidad, secretario, Luis Fernando Ríos Maldonado, a quien se le nombró ecónomo local y vicario parroquial de San Judas Tadeo y Nuestra Señora de la Unidad de Altötting, Alfonso María Loaiza Loaiza, párroco de Nuestra Señora de la Nube en el Balneario de Ballenita en la Península de Santa Elena, Provincia de Santa Elena y Carlos Emiro Bustamante, párroco de Santa María del Paraíso.

Transcurriendo el tiempo en esta naciente comunidad en la Provincia del Guayas, se fueron dando algunos cambios en el personal, y el P. Manuel Cardona  fue enviado en nueva misión a la parroquia de Santo Toribio, en Cartagena, a donde viajó el día 23 de septiembre de 2010, quedando la parroquia que él dirigía bajo la responsabilidad del P. Luis Fernando Ríos hasta tanto se nombrara el nuevo párroco, P. Diego Augusto Vargas García, quien llegó, procedente de República Dominicana, el día 17 de diciembre del mismo año 2010. Y los rumores no se dejaban esperar, sobre el futuro del P. Luis Fernando Ríos quien, después de los retiros espirituales de la Región eudista de Ecuador, en Quito, entre los días 10 y 15 de enero de 2011, fue destinado a la ciudad de Cuenca, adonde viajó el día 7 de febrero de 2011, para asumir la parroquia del Seminario y, de otro lado, en su reemplazo fue nombrado el P. César Augusto Rico Marín, a quien recibimos el día 12 de febrero de 2011, procedente de la Parroquia de Santa Teresa, del Seminario, en el Sector de Monay, en Cuenca, para fungir como vicario parroquial de San Judas Tadeo y Nuestra Señora de la Unidad, cargo que estaba bajo la responsabilidad del P. Luis Fernando. Ya hubo qué pensar en quién asumiría el oficio de ecónomo local y, en consenso, la suerte le correspondió al suscribiente.

En la parroquia de San Judas Tadeo han soplado nuevos vientos con la llegada del P. Charly García, quien se dio a la tarea de impulsarla con su carisma y su espíritu acogedor y el don de gentes que, por su experiencia de predicador, le ha infundido. Y, en poco tiempo, sólo los tres primeros meses de su ministerio promocionó y anunció a su feligresía proyectar la ampliación del templo parroquial y, fue suficiente tiempo para comprar un terreno anexo al actual templo, recolectando entre sus feligreses y demás bienhechores, en calidad de donación un total de 70.000 dólares, aproximadamente, valor en que se estimaba la casa-terreno.

 Después de esta gestión, de la consecución de dicho terreno (casa anexa), llegó la oportunidad de beneficiarnos de un vehículo, camioneta Toyota, doble cabina, para la CJM local, con la finalidad de tener nuestros momentos de esparcimiento comunitarios aprovechando descansar después de las distintas labores parroquiales dominicales, y acordamos hacerlo el quincenalmente día lunes, contando con la ayuda de Dios. Y, justamente nuestra primera salida comunitaria la realizamos, estrenando el vehículo, hacia las playas de Salinas, en la Península de Santa Elena (Provincia del mismo nombre) el día lunes 14 de febrero de 2011 con la compañía del P. Gustavo Londoño, nuestro superior provincial, en visita a nuestra comunidad, y los padres Charly García, Diego Vargas, César Rico y Carlos Bustamante; por supuesto que el lugar obligado de llegada, fue la casa Parroquial de Nuestra Señora de la Nube, en Ballenita, donde nos esperaba el P. Alfonso Loaiza. Con esta primera salida, nos seguimos programando para cada 15 días que, con la ayuda de Dios hemos procurado cumplir, salvo algunas excepciones de causa mayor.

Quizás una de las condiciones para tener en esta comunidad al P. Charly García, venido de la parroquia de San juan Eudes, en Quito, era que lo supliéramos en las muchas ausencias que, por su ministerio de predicación se vería acomprometido a abandonar la parroquia en muchas oportunidades durante el año, y obtuvo nuestra aceptación, como hermanos de comunidad que somos; como también que lo aceptáramos con su infaltable y fiel amigo, “Wisho” como cariñosamente se le llama a su perro de nombre Whisky y, por supuesto, tampoco hubo oposición. En este ambiente de compromiso mancomunado hemos vivido nuetra vida de comunidad, asumiendo las responsabilidades del hermano que por una u otra circunstancia tiene que ausentarse, bien por ministerio, bien por vacaciones u otra causa, y lo hacemos sin ningún recelo: así vivimos “juntos para la misión”.

Una buena oportunidad de compartir la tuvimos los días 2 a 4 del mes de mayo del presente año, a un lugar de descanso en dirección hacia la Provincia de Manabí, con la presencia de los padres y una hermana del P. Carlos Bustamante que estaban de visita por estas tierras ecuatorianas, con lo cual unos y otros estuvimos muy felices y contentos y agradecidos por este magnífico compartir. Por todo, le damos gracias a Dios.

Con la llegada del Padre Diego Vargas, entusiasta pastor en su Parroquia, en el Sector de Bellavista, se empezó a renovar su comunidad, trasladándose con todo su equipaje y muebles y escritorios de la Parroquia de El Paraíso donde hemos compartido la vivienda desde sus inicios, a improvisar un espacio destinado a Despacho Parroquial, a la entrada del templo, desde donde se ha irradiado abiertamente, casi de manera estruendosa, por decir lo menos, a toda su feligresía, atendiéndola diligentemente y con todo lujo de detalles y en el buen cumplimiento de su deber como “buen pastor según el corazón de Dios”. Con el correr de los días, el P. Diego  se ha dado a la tarea de la construcción de la casa parroquial en un primer momento, contando con la ayuda de Dios y la buena voluntad de la feligresía. No hay duda que todo esto obedece a que desde la llegada de los Padres Eudistas a esta Parroquia, no se ha contado con estas instalaciones para el correcto desempeño de la misión que se llevará a efecto en dicha comunidad parroquial. Él ha contado con nuestro apoyo espiritual y la compañía como también con el de sus inmediatos colaboradores y la ayuda que en su momento le ha llegado del exterior con previa solicitud y aprobación de la Curia Arquidiocesana. Igualmente su labor emprendedora la ha llevado a cabo en la Capilla de Altagracia, otro sector de nivel social bajo, pero todos deseosos de una seria evangelización: allí también “se ha ganado” a la feligresía, muy necesitada de la ayuda social que, solidariamente se le ha hecho llegar desde la Parroquia de San Judas Tadeo, no solamente para esta pequeña comunidad en necesidad sino también para la Capilla-Ermita de la Divina Providencia, en el Sector de San Eduardo, jurisdicción de la Parroquia de Nuestra Señora de la Unidad, que está bajo la responsabilidad del P. César Rico, quien, con mucha habilidad, tino y entusiasmo ha puesto todo su empeño por la evangelización y los trabajos materiales de remodelación y muchos otros aspectos, sobre todo lo concerniente a la vida pastoral y evangelizadora: los dos Padres, Diego y César han sabido entender lo que es la verdadera misión de compromiso con sus respectivas comunidades. Que Dios los siga guiando y los bendiga; por ello estamos todos muy agradecidos y muy animados a aportar todo lo que esté de nuestra parte, como bien lo saben ellos y todos.

Ahora bien, con la conformación de la comunidad, con el P. Charly a la cabeza, hemos procurado llevar a cabo algunos momentos celebrativos. Así, por ejemplo, el año pasado, 2010, cono motivo de la fiesta de San Juan Eudes celebramos en su honor un Triduo, eligiendo un día para cada parroquia, con la consiguiente invitación a los feligreses de las tres parroquias de acá de Guayaquil. Cada una de las Eucaristías fue presidida por el superior local, P. Charly García, oportunidad que nos dimos todos para dar a conocer a este santo del siglo XVII, un santo por demás de muchos desconocido.

Durante los años de permanencia en estas comunidades parroquiales, se ha contemplado la idea de mostrarles un signo distintivo que nos identifique como Eudistas, pues los comentarios son variados acerca de nuestro origen, que de dónde viene el nombre, ¿budistas? ¿Nudistas? Etc., ¿cómo es? Y, una salida rápida para que la gente nos entendiera era hacerles caer en cuenta que proviene de su apellido E - U - D - E - S, de donde se deriva, “EUDISTAS”, y se le dio a conocer una breve historia cronológica de la vida del santo. Y todo ese desconocimiento ha llevado a mucha gente a ignorarnos, hasta cuestionarse del por qué de nuestra presencia, como extranjeros en Guayaquil, por qué no traen sacerdotes ecuatorianos, etc., y otros comentarios e interrogantes más. Todo se ha ido aclarando la oportunidad que hemos tenido en este año 2011, de la adquisición de una bella imagen que mandamos elaborar, como réplica de una que reposa en la casa de las Hermanas del Buen Pastor, de La Recoletta, en Quito. Y, efectivamente, tuvimos este año la oportunidad de celebrar la fiesta de San Juan Eudes por parroquias, dedicándole tres días para dar a conocer la vida del santo y el día de su fiesta, 19 de agosto, con solemnidad y la consiguiente entronización y bendición de la imagen, para todos impactante, ceremonia que repetimos el día lunes 22 de agosto en una Solemne Eucaristía Concelebrada por los padres eudistas de las tres parroquias ya mencionadas, presidida con mucha unción, como quien se estrena en estas cosas de Dios, del Padre Pedro Pablo Múnera, nuestro Superior regional que llegó ese mismo día de Quito a fungir como flamante párroco de la nueva parroquia San Martín de Porres en la ciudad de Milagro de la recién creada Diócesis de Yaguachi, de la Provincia de Guayas. No hay duda que esta celebración fue toda una apoteosis y, como testigos presenciales estuvieron los feligreses de las distintas parroquias. La fiesta la cerramos con un compartir fraterno, un brindis que dirigió el P. Charly, superior local, con todos los invitados que se hicieron presentes. Por lo tanto, le damos gracias a Dios que hace posible todos estos encuentros de hermanos: “Gracias infinitas le sean dadas por este don inefable” (Magnificat de SJE). Estas dos celebraciones comunitarias, del 19 y del 22 de agosto se llevaron a cabo en la Parroquia Santa María del Paraíso, la primera asumida por los eudistas en el año 2007.

El P. Regional y nuevo párroco de San Martín de Porres ha quedado a la expectativa, con los otros cohermanos, de la llegada de su vicario parroquial, el P. Jesús Rangel Moreno (“Chucho”, como se le conoce cariñosamente que, en prevención del P. Charly, que no vayan a mencionar en nuestro medio, el “femenino” porque… es de mal gusto) y que, efectivamente, llegó el jueves 1 de septiembre y, del Aeropuerto fue recibido por los Padres Pedro Pablo Múnera y César Rico, para trasladarlo inmediatamente a Milagro, a hacerle compañía al párroco quien hasta entonces llevaba dos días solo, pues había asumido la parroquia el martes 30 de agosto. Pero la parroquia la recibió el día siguiente, 31 de agosto con el consabido empalme con el párroco saliente, P. Luis Alcides Morales, colombiano, requerido por la Arquidiócesis de Guayaquil para asumir una de las parroquias vacantes de esta ciudad.

El nuevo párroco, para la organización y puesta en orden de la casa parroquial, contó con la compañía del muy dilecto servidor y cohermano, P. César Rico, muy atento y diligente para todo, quien le brindó toda la ayuda necesaria en estos inicios de su nueva misión. Fue indispensable y sobrada la mano tendida por el P. César, que es “todo Terreno” en su servicio y apostolado: estuvieron los días 30 y 31 de agosto acompañados en la organización, orden y aseo de la casa parroquial y del templo asignados al nuevo párroco, quien se estrena en este cargo.

Mientras se esperaba al vicario de la nueva parroquia, P. Jesús Rangel, su párroco, el P. Pedro Pablo Múnera preparaba una estrategia para recibirlo alegremente sin ningún temor, presentándole un cuadro un tanto tergiversado (¿tétrico?) de la parroquia para que, al llegar observara todo lo contrario; ¿Lo quiso desanimar? No, sólo una buena táctica del párroco para que iniciaran con todo entusiasmo esta nueva obra misionera en esta zona del Ecuador

Bien, ya han llegado los misioneros a la nueva parroquia en Milagro (¿llegarían de “milagro”? o llegarían a “¿hacer milagros?” Vinieron a hacer presencia eudista en la nueva diócesis de Yaguachi. Ya se van organizando con el correr de los días y después de poner en orden su casa, se estrenaron como párroco y vicario el día domingo 4 de septiembre, debutando en la concelebración de tres Eucaristías, que aprovecharon para presentarse ante la expectante comunidad parroquial de San Martín de Porres. Con esto dan por iniciada su misión, viviendo  experiencias insospechadas como las que se presentan en una obra de Iglesia como ésta de dirigir una comunidad parroquial. Así comienzan los nuevos misioneros su misión, sin nada de experiencia el Párroco, nuestro superior regional y con un año de vicario parroquial de quien llega a ejercer el mismo oficio, el P. Jesús Rangel, proveniente de la Parroquia del Espíritu Santo en Barranquilla, “Curramba la bella”, de un nivel social demasiado diferente, ¿pelucón? (término acuñado en Ecuador, para denominar a los “ricos”, clase alta), y llegar a un ambiente bastante popular, pero también necesitado y urgido de Dios.

Los dos han iniciado felizmente y como tomaditos de la mano, trabajando mancomunadamente y ayudándose mutuamente en lo que cada uno ha vivido de su experiencia ministerial y puede aportarle al otro. Quien redacta estos hechos, los acompañó la tarde del lunes 5 de septiembre, después de haber compartido con la comunidad eudista guayaquileña un fraternal y sencillo almuerzo. Hicimos un recorrido por la ciudad de Guayaquil para mostrarle al nuevo integrante de la CJM local y enseñarle algunos sitios de interés turístico, porque “de todo hay en la viña del Señor” y muchas cosas hay para conocer. Y, al final del día, emprendimos el viaje de ida y regreso Guayaquil-Milagro-Guayaquil, trayendo de regreso al P. Chucho para adelantar las diligencias de su visa asesorado por la persona delegada del departamento de visas de la Arquidiócesis de Guayaquil. Gracias a Dios no hubo contratiempo alguno de consideración, salvo un leve cambio de ruta en el retorno a la capital de El Guayas, debido a que era una vía desconocida para el conductor; eso nos retrasó sólo unos diez minutos, que no representa mayor tiempo, todo por la ayuda brindada por Dios a los viajantes.

Así, pues, los dos flamantes cohermanos se iniciaron en esta misión, al estilo de San Juan Eudes, modelo de misionero,  inaugurándose mutuamente en las Eucaristías del domingo 4 de septiembre ante la expectativa de la nueva comunidad, que les dieron una calurosa bienvenida, en medio de la nostalgia que sembró en todos la ausencia del párroco saliente, P. Luis Morales, a quien recordaban también con aplausos.

Esta es la manera como poco a poco la CJM regional se va implantando en nuevos campos de misión.

Buena marcha y buena mar, y bienvenidos, hermanos al surco y a la mies del Señor. Éxitos y que su misión sea laboriosa y llena de la unción del Espíritu Santo.

Así, con la llegada del P. Chucho (Jesús Rangel), la comunidad local “Padre Alfonso Ruiz” queda conformada, en su orden de llegada, por los Padres:

 

  1. Alfonso Loaiza, párroco de Nuestra Señora de la Nube en Ballenita, de la Península de Santa Elena, en la provincia del mismo nombre, (año 2004).

  2. Carlos E. Bustamante, párroco de Santa María del Paraíso, en la Ciudadela El Paraíso, (febrero 7 de 2009)

  3. Carlos (Charly) García, superior local y párroco de San Judas Tadeo, en la Ciudadela Miraflores, (Diciembre 16 de 2009)

  4. Diego Vargas, párroco de Nuestra Señora de la Unidad, en la Ciudadela Bellavista, (Diciembre 17 de 2010)

  5. César Rico, vicario parroquial de San Judas Tadeo y de N. S. de la Unidad (Febrero 12 de 2011),

  6. Pedro Pablo Múnera, párroco de San Martín de Porres (Agosto 22 de 2011)

  7. Jesús Rangel, vicario parroquial de San Martín de Porres (Septiembre 1 de 2011).

Un saludo cordial y fraterno para toda la Provincia de Colombia y la Región de Ecuador. Bendiciones para todos.

 

Comunidad eudista “Padre Alfonso Ruiz”

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